¿PORQUE DUBAI?
Como familia viajera, hemos tenido la oportunidad de conocer diversos destinos internacionales, y he organizado cuidadosamente esos viajes para adaptarlos de la mejor manera a las necesidades y deseos de nuestro pequeño aventurero, Federico. Por supuesto, ajustandolos también a nuestros gustos y expectativas, siempre buscando lograr un equilibrio que satisfaga a los tres, tratando de fusionar la exploración con la maravilla de viajar con un niño (aunque, seamos sinceros, no siempre resulta taaaaan maravilloso!). Y asi, sin lugar a dudas, puedo afirmar que cada destino ha sido una experiencia única que nos trajo de nuevo a casa con ganas de seguir viajando.
Sin embargo, entre todos los lugares que hemos tenido el placer de visitar, hay uno que brilla con un resplandor especial: Dubai, un emirato que reúne en su corazón una asombrosa amalgama de atractivos y se ha convertido en la estrella principal de nuestras ultimas travesías en familia.
A lo largo de este blog al que llame explorar en familia, deseo compartir con ustedes las razones detrás de esta elección.
Este rincón del mundo, que no constituye un país en sí mismo (pero ya me explayaré al respecto más adelante), ofrece un equilibrio casi mágico de las diversas experiencias que buscamos al viajar con niños y/o adolescentes. Playas de arenas blancas, parques de entretenimiento para todos los gustos, lugares para pasear sin prisas, interesantes museos, arquitectura que te deja con la boca abierta, centros comerciales que son una atracción turística en sí mismos y el vasto y enigmático desierto que nos transporta a un paisaje que parece de otro planeta.
Sumado a ello, la cultura en Dubai es un conjunto de contrastes que nos sorprenden en cada esquina.
Además, allí encontras un orden meticuloso, una pulcritud que roza la perfección, una seguridad que tranquiliza el alma y un servicio excepcional. ¿Y lo mejor? Los precios no generan pánico en tus bolsillos.
Aclaro: no estoy diciendo que un viaje a este rincón lejano del planeta sea económico. Sin embargo, si has caído en la vorágine de parques temáticos y sus reinos mágicos en Orlando por ejemplo, entenderás por qué Dubai despliega un atractivo singular y a costos muy similares.
Admito que las comparaciones pueden ser odiosas, pero permitime compartir mi experiencia.
Después de explorar en distintas oportunidades varios rincones de los Estados Unidos (Las Vegas, Nueva York, Washington, Chicago y algo de Colorado) y haber visitado Orlando en cuatro ocasiones, sentimos que ese capítulo ya estaba cerrado. Y decidimos cambiar de rumbo: a pedido de nuestro niño (no tan niño ya), Dubai sería nuestro próximo desafío viajero.
Con muchas expectativas y un toque de incertidumbre, me embarqué en la tarea de organizar esta nueva aventura. Pronto me di cuenta de que lo que parecía inalcanzable se convertía en una posibilidad palpable. Descubrí que Dubai no era simplemente una ciudad de paso hacia otros destinos, para recorrer en 2 o 3 días como suelen decir muchos, sino que era un destino en sí mismo. Una tierra donde quince días no parecían ser suficientes para explorar todas las opciones que tenía para ofrecer.
Así que si tenés curiosidad por lo que puedo contar y te gustaría sumergirte en el vibrante universo de Dubai a través de los ojos de una familia exploradora, te invito a unirte a nosotros en esta travesía. No solo te invito a leer y seguir mi blog, sino también a participar activamente. ¿Tenés preguntas, anécdotas o consejos? ¡Compartilos en los comentarios! Juntos, podemos crear una comunidad de viajeros curiosos que buscan explorar más allá de lo evidente y abrazar lo inesperado en cada rincón del mundo.
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